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ÁGUILAS VIVIENDO COMO GALLINAS

En el pasado, el hombre reinaba en el Universo; recorría las galaxias, como lo dice don Petro. Era una especie de “Águila”, poseía una gran inteligencia, que hoy es desconocida, porque hace ya muchos años vive en este pequeño mundo como una pobre “Gallina” y sin poder visionar la increíble realidad. El proceso de degradación que nos tiene sin libertad, enfermos y en medio del sufrimiento, algunos lo llaman “la ley de vida”, que se parece mucho al infierno y al purgatorio del catolicismo; empezó por una rebelión. Primero le cortaron las alas, le dieron un estuche de barro y lo recluyeron en este planeta Tierra, como cárcel permanente, con grandes patios (potreros para jugar futbol), música y licor, y el hombre se acomodó. Todos los que nacieron, en esta nueva condición, ya no podían volar, pero eran seres valientes, gigantes y poderosos, una civilización antigua, y tal vez fue en ese tiempo que se construyeron las grandes pirámides y otras viejas maravillas que hoy no tienen explicación.


Es probable que fuera la codicia o el ocio la razón por la que el hombre consintió, posteriormente, la conquista de su ser; parece que fue un bandido que ya estaba corrompido, porque las armas que usó para convencer al “Águila” fueron el engaño y la mentira, las mismas que usan hoy muchos de nuestros “amigos” para ganar su elección, porque son muy efectivas; y una vez ya “hackeado”, se enteró de que no solo ya no podía volar, sino que era un ser miedoso, cobarde, quejambroso y malicioso, con mentalidad de gallina, y no levantó cabeza. Sintiéndose arruinado, exclamó: “¿Y qué pasó?, ¿por qué fue que la m… hasta el zarzo ella voló?”. Y empezó la discusión de quién asumía el mando, si los gallos kikirikís o las gallinas culecas. Y recordando la canción “El Polvorete”, entiende uno que Lisandro Meza nos está señalando lo que en el gallinero ocurrió, después de esta embarrada, porque el amor se acabó. Ya no les importó a los machitos gallitos el dolor de las infectadas gallinas, solo deseaban “tener la dicha” de esparcir su polvorete, por delante o por detrás, como el presidente Petro. Y fue ahí cuando empezó la profesión más antigua, la de las seductoras rameras, que las llaman fufurufas.


Seguramente usted fue criado con mentalidad de gallina, a unos como gallitos de pelea, y a otras, como gallinitas cantaletosas, y, si en algún momento, cuando niños observaban hacia el cielo y preguntaban: “¿Alguna vez llegaremos a volar como las águilas?, la respuesta siempre fue: “Nosotros no podemos volar, somos unas pobres gallinas, de aquí no sale nadie”. Y luego los académicos también hicieron su parte, y enseñaron como en casa: “El hombre nace, crece, aprende, se reproduce, envejece, estorba y muere, para nunca más volver”. Y también lo adoctrinaron para ser buena gallina: “Debemos esperar que el cuido o el maíz lo sirva el gallito gobernante, y si es subsidiado, excelente”. Ese es el discurso de nuestro actual presidente, él sabe muy bien que entre más ignorante y dependiente del Estado sea el prisionero, mucho mejor para el gran amo, que no quiere abrir la cárcel a ninguno de sus presos.


La intención en este tiempo final es no permitir el despertar de las Águilas (viene el caos). Por eso las prefieren descalzas y pensando en “sus nuevos mandamientos”, porque según la cantante Shakira, las Lobas son las que mandan, y eso, si usted piensa un poco, es un mensaje engañoso y pervertido, porque todos nosotros, en este viejo gallinero, sabemos que son estos animales los que hacen el daño a las pobres gallinas, si no me cree, pregúntele a Caperucita Roja, a la abuelita o a su pastor. La cantante, en este último tour, lo que está es facturando y entregando al matadero las indefensas gallinas; ella sabe que muy pronto llegará el viejo Lobo, ya con toda su manada, a cometer sin piedad la matanza más histórica, aquí en este gallinero, y sin tiempo pa´ el cacareo de la pobre humanidad.


Sin duda alguna, son las creencias fundadas e implantadas las que nos mantienen acobardados, temerosos y nerviosos. E, indudablemente, el hombre tiene una inteligencia y capacidad más sorprendente que la IA (Inteligencia Artificial), esta fue descubierta y puesta en funcionamiento por la ciencia de los amos que mandan el gallinero, que muy seguramente son tuertos y que nos dan contentillo con el circo del balón que rueda el 11 de junio, en los potreros del Norte, o con la vueltica que ponen a dar a una pequeña nave que la llaman Artemisa. Lo que nos están ofreciendo hoy, con toda esta tecnología, es un placebo, una burda imitación del mundo que se perdió. Muy pronto nos encontraremos con la nueva IA

(Inteligencia de lo Alto), donde están escondidos los verdaderos tesoros de la sabiduría y del conocimiento, para poder recuperar, no solo el tiempo perdido, sino también la capacidad de nuevamente volar por este basto universo. ¿Despertarán las Águilas?

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