Denuncian grave negligencia y falta de supervisión en el Hospital La Misericordia de Calarcá
- Despierta Quindío

- 7 may
- 2 min de lectura

La vida de varios pacientes habría estado en riesgo tras un presunto error en el suministro de medicamentos por parte de pasantes. Familiares exigen que la gerencia y la Secretaría de Salud intervengan.
Una serie de denuncias ciudadanas han encendido las alarmas sobre lo que está ocurriendo en las salas de hospitalización del Hospital La Misericordia de Calarcá.
Según los testimonios conocidos por Despierta Quindío, la falta de entrenamiento y la nula supervisión de los pasantes de enfermería estarían a punto de ocasionar tragedias evitables.
Medicamentos "trocados": Un error que pudo ser fatal
El caso más alarmante involucra a dos pacientes que compartían habitación en el centro asistencial. Una de ellas ingresó con presión alta e infección urinaria, mientras que su compañera presentaba niveles críticos de azúcar en la sangre (hiperglucemia).
Según la denuncia, los pasantes a cargo confundieron las identidades y suministraron los medicamentos de forma invertida. A la paciente con azúcar alta se le administró un medicamento para subir el potasio (destinado a la otra persona), una situación que pudo derivar en un paro cardíaco o complicaciones fatales.
"La vida de los pacientes está en manos de los médicos, pero en estos casos, ¿qué podemos decir si un familiar muere? ¿Cómo estar seguros de que no fue una negligencia por descuido de estos practicantes?", manifiestan con indignación los familiares, quienes cuestionan dónde está el cuerpo médico profesional que debería vigilar cada procedimiento.
Descontrol administrativo: Medicinas que se pierden
A la gravedad de los errores médicos se suma una irregularidad recurrente: la pérdida de medicamentos. Los afectados señalan que entregan los fármacos comprados por fuera (necesarios para los tratamientos) al personal de turno, pero estos "desaparecen" sin dejar rastro.
"Los pacientes entregan sus medicinas para que les sean suministradas y las pierden; toca volver a comprarlas para que puedan recibir el tratamiento", aseguran los denunciantes, quienes ven con impotencia cómo su economía y su salud se ven golpeadas simultáneamente.
Un llamado a las autoridades
Desde este medio de comunicación, hacemos un llamado enérgico a la Gerencia del Hospital La Misericordia y a la Secretaría de Salud Departamental para que pongan la lupa sobre los convenios de docencia-servicio.
Es imperativo determinar si los estudiantes cuentan con el acompañamiento profesional que exige la ley o si, por el contrario, se les está dejando la responsabilidad total de la salud de los calarqueños sin la debida vigilancia. La salud no puede ser un ensayo de prueba y error.




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